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Seguimiento, seguimiento, seguimiento. Siempre mantén tus citas con tus prospectos. Nunca faltes a ellas.
¡Lo mejor es utilizar las llamadas entre 3 con tu reclutador!
Cuando hables con tus prospectos, ¡escucha lo que te dicen! Escucha, escucha, escucha. Aprende cuáles son sus necesidades haciéndoles preguntas y luego escuchando lo que responden.
¿Se están sintiendo bien? ¿Necesitan dinero extra? ¿Están contentos con su trabajo? ¿Desean más control sobre sus vidas? ¿Quisieran disponer de más tiempo para estar con sus familias?
Conviértete en un tremendo líder, entrena a tus Ejecutivos de Mercadeo. ¡No permitas que se rompa ningún eslabón!
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